domingo, 31 de agosto de 2008

El PSUV extendió una alfombra roja en su primera cena socialista

Calculan BsF 1.800 millones recaudados
Más de 900 personas desfilaron en la noche del viernes por una alfombra roja que conducía al Gran Salón del Hotel Alba Caracas, donde el Partido Socialista Unido de Venezuela esperaba con vino, whisky y comida a los comensales dispuestos a pagar 2.000 bolívares de los fuertes, por lo que llamaron una "cena socialista" a beneficio de la próxima campaña electoral.
Aristóbulo Istúriz entró bien temprano. También el ex ministro de Finanzas Rodrigo Cabezas, la diputada Iroshima Bravo y el vicepresidente del PSUV, Alberto Müller Rojas.
Entre ellos, una militancia democrática a la hora de vestirse acompañó a sus dirigentes para mostrar un partido político de jóvenes vestidos con jeans, hombres con corbata y camisa roja, y mujeres con los senos bien operados,
La entrada del Gran Salón a ratos parecía una discoteca del centro San Ignacio: varias personas estaban esperando a que los porteros les permitieran el paso, algunos hasta llamaron por teléfono para salvarse de pagar 2.000 bolívares por un menú que ofrecía pollo y vegetales, seguido de un mouse de parchita como postre.
Julio Velasco, quien estaba a cargo de la logística, calculó al menos 900 personas en el banquete. El organizador aseguró que tenían pases de cortesía para garantizar el éxito de un evento que, según sus datos, debió recaudar cerca de 1.800 millones de bolívares fuertes.
Añadió que las autoridades del partido repetirán esa iniciativa en todos los estados del país. La próxima "cena socialista" que organizará el equipo de Miranda también será en lo que fue el Hotel Hilton Caracas, pero incluirá rifas de vehículos y la subasta de un cuadro pintado por el presidente Chávez cuando era reo de la cárcel de Yare.
A pesar de que hubo un desfile de camionetas Grand Cherokee, 4Runner y el último modelo de la Nisssan Patrol, valorada en 250.000 bolívares, Velasco advirtió que "socialismo no es sinónimo de pobreza", y agregó que "eventos como estos sirven para romper con el mito de que el partido de Gobierno se financie con el dinero del Estado".
La fiesta siguió hasta la madrugada con un repertorio musical que fue desde el grupo Madera hasta Los Melódicos en vivo a las 10:15 p.m. llegó Jesse Chacón manejando el coche de su hija menor. Iba acompañado junto a su familia
"Fue un momento de reencuentro", concluyó Müller a la salida, restó importancia al precio de la entrada. "Cualquier escuálido gasta 20 millones de bolívares fuertes en una manifestación y esto no es una protesta", dijo antes de la medianoche e inmediatamente se subió a su vehiculo. Lamentablemente se perdió del mariachi Águilas de México y la segunda ronda de Porfy Jiménez y su orquesta que hicieron recordar que "Culucucú baila".

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