jueves, 20 de noviembre de 2008

Chavismo considera elección regional de Venezuela clave para su estabilidad

Los comicios regionales son considerados por los partidarios del presidente Hugo Chávez claves para su estabilidad, luego de diez años en el poder, y como una ocasión de evaluar la pertinencia de relanzar una propuesta para la reelección indefinida.
Dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) consideran que las elecciones del próximo 23 de noviembre definirán el futuro de la “revolución bolivariana” con su propuesta de “socialismo del siglo XXI”
El presidente Chávez ha ido incluso más allá, al asegurar que en los comicios regionales “se está jugando el destino mío (…). Que Chávez siga gobernando a Venezuela dependerá de lo que pase el 23 de noviembre”.
El PSUV ve las elecciones “no solamente como unos comicios regionales.
En la realidad concreta se están enfrentando los grandes centros de poder. Vamos a elegir entre dos opciones que son las que se están debatiendo a nivel mundial”, dijo el general Alberto Müller, primer vicepresidente del partido, en una entrevista con AFP.
Por ello, explicó Müller, Chávez se ha implicado hasta en los detalles más menudos de la campaña, acompañando a los candidatos en sus mítines e incluso revisando las listas de militantes y simpatizantes del PSUV para asegurarse de que acudirán a votar el próximo 23 de noviembre.
“Chávez se implica porque esta campaña es un problema de política mundial y él es un actor político fundamental en Venezuela y en el exterior”, señaló Müller, al afirmar que hasta ahora no hay quien sustituya la figura del mandatario “ni siquiera en los papeles secundarios“, pues el partido, un año después de su fundación, “aún está en construcción”.
Estas elecciones, en las que se escogerán 22 gobernadores, la alcaldía metropolitana de Caracas, 327 alcaldes y los concejos municipales, servirán también para medir la oportunidad de volver a proponer la reelección presidencial indefinida, que estaba planteada en la reforma constitucional rechazada en diciembre de 2007.
Aunque Müller sostiene que “el presidente Chávez ha entendido que el sistema político venezolano no puede estar condicionado por la presencia de una persona”, también considera que “en las condiciones actuales, aun con el partido, su figura juega un papel simbólico en la unidad y estabilidad del sistema”.
Para contemplar la propuesta de reelección indefinida, “hay que ver cómo evolucionan las circunstancias y qué grado de aceptación tiene el PSUV a nivel nacional“, lo que se verá con los resultados de los comicios, indicó.
Según el dirigente político, al cabo de diez años en el poder, Chávez cuenta con un índice de popularidad de más de 70% en todos los estados del país, mientras que el PSUV y la propuesta del socialismo tienen 60% de las simpatías.
El PSUV debe ejercer la contraloría
Müller subrayó que para terminar con la corrupción y el despilfarro dentro de las instituciones del Estado e impedir que los futuros alcaldes y gobernadores incumplan con la estrategia programática del partido, hay "que constituirse en vigilante desde el primer día, a través de la contraloría social y el propio partido".
Agregó que el PSUV debe vigilar también a los ministros del gobierno y los presidentes y directores de las empresas del Estado. "Ya lo hemos hecho, y se han realizado muchos cambios en la función pública. Y a los gobernadores y alcaldes hay la posibilidad de excluirlos del partido y en segundo lugar el partido podrá ser el instrumento para convocar un revocatorio de sus mandatos".
El también ex embajador y ex gobernador se refirió a las cualidades del presidente Chávez, que "es visto por la gente como una persona con características sobrehumanas, pero que se considera a sí mismo como una persona vulnerable". Para Müller "una cosa que le cuesta muchísimo al presidente hacer es dejar los sentimientos por fuera. "Vive criticando a los que lo traicionan pero no los quita de al lado", afirmó entre risas.
Las tareas: votar y custodiar el triunfo
Müller Rojas aclaró que hay pocas condiciones para que la oposición interna y externa tenga éxito en su estrategia dirigida a desconocer el triunfo electoral del PSUV, como ocurrió hace pocos días con una elecciones similares en Nicaragua. Sin embargo, alertó que el presidente Bush intentará condicionar a Barack Obama a las decisiones que tome antes de dejar la Casa Blanca.
"La tarea de aquí al domingo es la organización: ya la emoción la hemos creado, la gente está entusiasmada. Y después del domingo, custodiar el triunfo", finalizó

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