viernes, 23 de abril de 2010

CHÁVEZ EN BOLIVIA

Chávez cerró la Cumbre de Cochabamba con un llamado a vivir como los indígenas

Cambiar el mundo es sin duda una tarea sobrecogedora, pero eso fue lo que el presidente izquierdista de Bolivia, Evo Morales, y miles de ecologistas, representantes de movimientos sociales y enviados de cerca de 90 gobiernos discutieron esta semana en Tiquipaya.

La Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en este pequeño pueblo, en el centro boliviano, arrancó con un llamado de Morales a construir un nuevo sistema económico, en un radical discurso salpicado de comentarios excéntricos.

Y… la cumbre terminó con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llamando a un regreso a la vida como indígenas para salvar la vida humana del calentamiento global.

“Yo no me quiero morir, por eso voy a seguir los consejos de Morales, intentar no comer pollo alimentado con hormonas ni tampoco papas modificadas genéticamente, además de dejar de tomar Coca-Cola“. Pero, ¿vivir como indígena? Eso es más difícil para un joven acostumbrado a las grandes urbes.

Evo y los pollos que causan “desviación sexual”
Morales, indígena aymara que fue pastor de llamas de niño y jamás terminó la escuela secundaria, llegó a decir cosas como que consumir pollos alimentados con hormonas causa una “desviación sexual” en los hombres y que los europeos terminan calvos debido a que comen alimentos modificados genéticamente.

En medio de risas y aplausos, también arremetió contra la Coca-Cola, cuyos químicos dijo son usados por plomeros en Bolivia para desatascar hasta inodoros. “Imagínense, ¿qué químico tendrá la Coca-Cola?”, preguntó. ¿Qué contenido químico tendrá de verdad que destroza la vida”, insistió.

Además de esos comentarios, el discurso de Morales buscó estimular el rechazo al capitalismo.

El líder indígena expresó que el estilo de vida consumista y el calentamiento global son causa y efecto y que la única forma de detener el aumento de temperaturas es implementar un modelo económico al que llama “vivir bien”: una filosofía política que se alimenta de antiguas tradiciones indígenas.

“La humanidad está ante la disyuntiva de continuar por el camino del capitalismo y la muerte o emprender el camino de la armonía con la naturaleza”, dijo frente a una multitud de personas en un estadio de fútbol, bajo un intenso sol que dejó a muchos deseando haberse puesto protector solar.

Para Chávez, hay que plantearse: “¿Cómo vivían los aymaras, los incas, los caribes, los mayas, los aztecas? Era un socialismo originario autóctono. Hay que volver a él, ahí está uno de los códigos más poderosos para apuntar al camino si queremos ayudar a salvar la vida humana en este planeta”.

Sus mensajes fueron aplaudidos por miles de personas preocupadas por el calentamiento global, que viajaron desde distintos rincones del mundo para discutir una solución a lo que Morales prefiere llamar “crisis climática” más que sólo cambio climático o calentamiento global.

Abucheos vs. aplausos
La cumbre transcurrió casi totalmente en un ambiente relajado, con personas bailando al ritmo de música folklórica en las calles adyacentes a los edificios en donde se celebró la conferencia, posando para fotografías junto a llamas y consumiendo comidas gratis provistas por los organizadores.

Y digo casi porque la jefe de la delegación de Naciones Unidas no se salvó de ser abucheada por miles de participantes, cuando el martes dio un mensaje sobre el cambio climático.

Muchos señalan el mal papel de la ONU porque no ha logrado un pacto mundial que comprometa a los grandes emisores de dióxido de carbono.

La reunión terminó siendo conocida como la “Woodstock” de las cumbres climáticas porque las personas pudieron ingresar libremente a los debates y hubo conciertos gratis de música, teatro y artistas pintando murales, además de indígenas vendiendo artesanías y productos orgánicos.

Esa pitada a la ONU y esos aplausos a Morales hicieron sentir la polarización que existe en la lucha contra el calentamiento global entre grupos sociales y los gobiernos -representados por Naciones Unidas-. Esa división es lo que impide resolver el problema; es un abismo.

“Se están tomando en cuenta las tradiciones ancestrales de los pueblos indígenas, eso es algo muy positivo (…) pero esto puede terminar siendo algo marginal, o folklórico”, comentó Kanasami Gutiérrez, un boliviano de 45 años.
Muchos participantes dijeron que se sintieron optimistas en la cumbre porque, tras decir lo que piensan, sienten que ahora son parte de una solución, más que del problema.

“Líderes mundiales debiesen escuchar a la voz del pueblo y no sólo la voz de la capital. Esperamos consolidar una larga alianza de grupos sociales de todas partes del mundo”, dijo Itelvina Masioli, brasileña miembro de Vía Campesina, una red mundial de agricultores.

Otros temían que las resoluciones de la cumbre terminen siendo inviables, influenciadas por retórica izquierdista radical, y que por tanto no sean tomadas en serio por líderes globales en una nueva cumbre ambiental de la ONU programada para este año en México.

Pero aunque así fuera, algunos activistas creen que la cumbre de Cochabamba va a ayudar a crear conciencia social respecto al cambio climático.

La escritora canadiense Naomi Klein dijo a Reuters que el logro más importante fue la “revitalización del movimiento ambientalista, del movimiento por la justicia climática”.

Y los participantes de la cumbre… bailaron y cantaron por la Madre Tierra, que sigue herida.

Chávez anuncia que ya se prepara para la batalla de Cancún
Los expertos en cambio climático de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) se reunirán en los próximos días para preparar la “batalla” que darán en la cumbre sobre cambio climático de Cancún (México) convocada por Naciones Unidas para diciembre.
Así lo anunció hoy el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en un discurso pronunciado en el estadio Félix Capriles de la ciudad boliviana de Cochabamba (centro) donde se clausuró la cumbre social sobre el cambio climático realizada en la localidad boliviana de Tiquipaya.

La ALBA está formada por Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Dominica, San Vicente y las Granadinas, y Antigua y Barbuda.

Chávez ratificó que los documentos aprobados en Tiquipaya deben ser defendidos en Cancún, hasta donde también deben viajar organizaciones sociales afines con el apoyo de sus Gobiernos.

La ALBA está formada por Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Dominica, San Vicente y las Granadinas, y Antigua y Barbuda.Entre otras propuestas, en Tiquipaya se aprobó la exigencia de que los países industrializados reduzcan a la mitad sus emisiones de efecto invernadero hasta el 2020, que se cree un Tribunal de Justicia Climática y que se impulse un referendo mundial de consulta sobre cómo solucionar el problema.

Chávez dijo que en Cancún no se puede “permitir que se imponga la dictadura imperial”, en alusión a la “presión” de EE.UU. para que se ratifique el documento aprobado en la cumbre celebrada en Copenhague en diciembre pasado.

“Nosotros vamos a Cancún a continuar con más furia y más fuerza la batalla de Copenhague, la batalla de Cochabamba. No nos vamos a dejar imponer ningún documento que no recoja las voces de los pueblos”, sostuvo el mandatario venezolano.

Dijo que por tal razón se convocará a los expertos climáticos de los países de la ALBA para que se reúnan y preparen los documentos que llevarán a México con base en los aprobado en Tiquipaya.

De su parte, el presidente boliviano, Evo Morales, señaló en su discurso que si las Naciones Unidas no quieren “perder su autoridad” deben aplicar las conclusiones de Tiquipaya.

También ratificó su deseo de que si en México “no escuchan las demandas de pueblos y no respetan el Protocolo de Kioto” la nueva alianza intercontinental que se gestó en la cumbre social debe presentar una demanda ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para que los países ricos cumplan con sus compromisos.

Además de Chávez y Morales, al estadio de Cochabamba asistieron el vicepresidente de Cuba, Estaban Lazo, y el dirigente sandinista Tomás Borge, que es el embajador de Nicaragua en Perú, entre otros.

El socialismo no fracasará en América Latina, asegura Chávez
Los presidentes Hugo Chávez y Evo Morales llegan a la sesión de clausura de la Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en Tiquipaya, Cochabamba, Bolivia. Foto: Juan Karita / AP
El presidente Chávez dijo este jueves que el socialismo en América no fracasará como lo hizo en Rusia porque cada día que pasa está más fuerte y que ese sistema es la solución para enfrentar el cambio climático.

“Me he reunido con autoridades de Rusia y les he preguntado sobre la Rusia de antaño, es lamentable que no haya tenido éxito la Rusia socialista pero no por eso va a fracasar el socialismo en América”, señaló en la clausura de la Conferencia de Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra convocada por su colega Evo Morales.

“Nosotros hemos dado varios pasos ya, rumbo al socialismo ahora es un proyecto internacionalista que transciende Cuba, Venezuela, Ecuador y Nicaragua por eso quiero insistir la verdadera solución de la crisis global que amenaza al mundo es el socialismo”, añadió.

También llamó a una revolución socialista y aseguró que las elecciones democraticas no se puede perder “se debe ganar todas ya sea en Nicaruagua, Venezuela, Ecuador o Bolivia; no se puede dar ninguna tregua a la derecha imperialista que seguirá acechando a la revolución”.

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