viernes, 27 de agosto de 2010

El 26 de septiembre y Latinoamérica

El 26 de septiembre y Latinoamérica
Por: Ricardo Abud
¿Qué representan las elecciones del 26 de septiembre para Venezuela y Latinoamérica?
Una pregunta que sólo podemos responder con las únicas armas que poseemos: conciencia y compromiso.
América Latina, a raíz del triunfo de Hugo Chávez, comenzó un despertar político después de muchos años de letargo y decepciones, al igual que Centroamérica. La atención hacia el desenvolvimiento político en nuestro país por parte de nuestros vecinos, ha influido en sus procesos políticos en procura para detener la degeneración que representa la inhumana sociedad capitalista aberrante y entreguista a designios contrarios del bien y la justicia social.
Es así como en algunos países de América Latina y Centroamérica se han producido procesos muy interesantes con plataformas políticas orientadas a reivindicar a los excluidos. La Revolución Bolivariana ha sido reflejo de ese modelo de sociedad que se necesita, con todos sus defectos y aciertos, es la referencia seguir.
El liderazgo internacional del comandante presidente Hugo Chávez se fortalece con la misma intensidad en que se profundizan los cambios políticos en nuestro país. Hoy, la Revolución Bolivariana desplegó un contundente mensaje al mundo de fortaleza, de compromiso y de un alto nivel de conciencia con el inicio de la campaña electoral para las elecciones legislativas. Movilizaciones nunca antes vistas en nuestra Venezuela, el pueblo bolivariano, el de a pié que se crece ante las adversidades, dio un claro mensaje a la oposición oligárquica de Venezuela y al mundo, no estamos dispuestos a perder los logros que hemos alcanzado en Revolución, al pasado no hay fórmula de regreso, ni por la vía pacífica, ni por la vía de las armas. Estamos prestos a salir a votar el próximo 26 de septiembre en el marco democrático que nos ha caracterizado con conciencia y compromiso, pero estamos dispuestos a defender a la Revolución en el escenario que a bien tengan a disponer los sectores enloquecidos de nuestra sociedad, amparados en el discurso guerrerista del Imperialismo norteamericano.
El pueblo venezolano (bolivariano y el medianamente comprometido o indeciso) entiende que hemos avanzado con pasos firmes hacia el camino de nuestra liberación e independencia económica, política y cultural, los logros en áreas tan vitales para el desarrollo de nuestra sociedad así lo demuestran. Logros que sólo pueden concebirse en una sociedad con orientación humanista, solidaria y con una profunda carga de amor, lo que ha podido traducirse en ese modelo de sociedad para la cual seguimos, sin descanso, trabajando, la construcción de una sociedad Socialista.
Hemos sido testigos de la maldad de esta oposición desquiciada (un sector minoritario del país), que de manera premeditada y con una carga de odio inmensa, se ha vendado los ojos para no ver la direccionalidad política de la Revolución Bolivariana. No existe una sola obra del gobierno revolucionario que pueda ser reconocida por esta casta de pervertidos e indolentes de este sector minoritario de la sociedad. No reconocen por ejemplo, que Venezuela es un país hoy libre de analfabetismo, hecho confirmado por organismos internacionales como la UNESCO, no existen las mega construcciones de infraestructura y viviendas que hoy se realizan en el país. La miseria de alma es demasiado obscena en estos compatriotas.
Hoy, a escasas 4 semanas para efectuarse las elecciones, podemos observar a un pueblo en la calle, al pueblo bolivariano, con un mensaje de amor, cargado de conciencia y compromiso, presto a defender la Revolución a través del voto. Ellos por el contrario, deambulan por algunos sectores del país, un pequeño reducto de políticos desahuciados, pretendiendo manipular y engañar a los afectos que todavía puedan ayudarlos a sumar algunos votos para, desde la Asamblea nacional, concentrar todo el odio y desprecio que sienten hacia el pueblo venezolano y pretender, de esa manera, socavar las bases de la Revolución Bolivariana.
La oposición está completamente desenfrenada, sus ansias de poder no tienen parangón, el sólo hecho de visualizar a alguien de “sumate” como miembro del parlamento venezolano, produce un rechazo total, sin contar a esos jóvenes disociados "manitas blancas". ¿Para qué pretenden llegar a la Asamblea nacional esta banda de delincuentes de cuello blanco? La repuesta es sencilla, para sabotear la gestión y promulgación de leyes que permitan consolidar nuestro proceso político, así como frenar el avance del pueblo de ser incluido en una nueva forma de gerenciar y promulgar las leyes en nuestro país.
¡La victoria será contundente el próximo 26 de septiembre!. El pueblo bolivariano saldrá desde muy temprano a decirle a la oligarquía nacional e internacional, que respalda totalmente a la Revolución ¡no existe la posibilidad de ser derrotados!.
El poco margen de diputados que obtendrá la oligarquía solo servirá, para que vivan de las prebendas que le confiere el ser diputados de la Asamblea Nacional, tendrán voz y voto, lo que nunca podrán tener será la mayoría parlamentaria, esa ya está reservada por el pueblo venezolano para la continuidad y profundización de la Revolución Bolivariana, y así decirles a nuestros vecinos de Latinoamérica y Centroamérica que cuenten con nosotros en su avance hacia la victoria final.
La mayoría en la Asamblea Nacional no es sólo de los venezolanos, es de toda la América excluida y de los pueblos del mundo que hoy siguen en su lucha por la independencia y por su liberación total.
NO HAY NADA MAS EXCLUYENTE QUE SER POBRE
Patria, Socialismo o Muerte…
Venceremos

Cuantos estan en Linea

reloj para mi sitio html clock for websites contador de usuarios online