sábado, 18 de julio de 2009

MEMORIA HISTÓRICA: El Pueblo derrotra a los fascistas y toma El Cuartel de la Montaña

Con el alzamiento de los generales fascistas, apoyados por Alemania e Italia, comienza la guerra civil en España. El pueblo derrotó la rebelión en Madrid tomando heroicamente el cuartel de La Montaña
Tal día como hoy, el 18 de julio de 1936, el general Francisco Franco, apoyado por la derecha la fascista y el clero, se levantó en armas contra la República Española.
Apoyándose en las tropas moras y con el respaldo de Alemania e Italia, el levantamiento fascista dominó el sur de España. En Madrid, la rebelión militar fue aplastada por la heroica acción del pueblo. La toma del cuartel de La Montaña, centro de la conspiración en la capital, fue una de las acciones más notables de la resistencia popular. La guerra civil duraría tres años. Franco recibió armamento, incluso aviones, de los gobiernos fascistas de Italia y Alemania, mientras Francia e Inglaterra declararon la "no intervención" y bloquearon los puertos de la República para evitar que recibiera armas. Militantes revolucionarios de muchos países formaron brigadas que combatieron codo a codo con los republicanos. La ex Unión Soviética y México prestaron apoyo a la República Española.
Se hizo famosa la resistencia de Madrid con la consigna “¡No pasarán!”, y las batallas del río Ebro y Teruel, donde los batallones antifascistas obtuvieron importantes victorias. Sin embargo, bloqueada por Inglaterra y Francia, la resistencia republicana no tuvo la capacidad de derrotar la agresión fascista.
El golpe mortal contra la democracia española fue dado por la traición interna, la “quinta columna”, integrada por agentes del fascismo y militares capituladores. En 1939, el coronel Segismundo Casado, a quien se le confió la defensa de Madrid, negoció con Franco y abrió las puertas de la capital entregando las armas y las posiciones. Miles de milicianos republicanos fueron detenidos para que no opusieran resistencia. Muchos de ellos fueron fusilados. Otros miles lograron ponerse a salvo pasando la frontera de Francia, donde fueron internados en campos de concentración.
HISTORIA DEL CUARTEL DE LA MONTAÑA
El cuartel era una mole de ladrillos y hormigón construida a finales del XIX, estaba situada a las afueras de Madrid en la cima de la montaña del Principe Pío, (actual Templo de Debod) preparada para albergar una guarnición de tres mil soldados, su posición dominate y cercana al centro de la ciudad, lo hacía una fortaleza inexpugnable.
Desde primeros de Julio de 1936 las autoridades de la República Española, estaban al corriente de la posibilidad de un golpe militar, las tropas acuarteladas en Madrid llevaban semanas ensayando la toma de puntos estratégicos en la ciudad, pero el Gobierno engañado por los dirigentes de los partidos políticos de derechas, no evaluó correctamente la magnitud de la traición.
El día 18 este edificio fue el centro neurálgico de la sublevación fascista en Madrid. Algunas secciones de este acuartelamiento, que eran leales al Gobierno de la II República, fueron despojadas de sus uniformes por los golpistas y echados desnudos al exterior.
Ante estos hechos y durante este día y el siguiente las organizaciones sindicales obreras insistieron en que se les entregaran armas para abortar una rebelión que se adivinaba inminente, pero no se las hizo caso.
El traidor general Fanjul, fue el encargado de la sublevación de la capital, tenía órdenes de salir con las tropas para tomar los puntos vitales de la ciudad, y esperar la llegada de refuerzos desde Burgos y Valladolid. Le acompañaban una parte de la guarnición del Cuartel de la Montaña, con docenas de jefes, centenares de oficiales, e infinidad de paisanos, y "señoritos" falangistas.
El 19 de julio por la mañana, el cuartel fue rodeado por tropas leales al gobierno de la República, Guardias de Asalto y cientos de trabajadores madrileños pobremente armados. Los Guardias de Asalto despliegan dos auto ametralladoras, pero de poco sirven dada la elevada posición táctica del cuartel.
Desde éste los francotiradores causan estragos entre los trabajadores que lo empiezan a rodear.
Aquella tarde se distribuyeron por fin 5000 fusiles máuser a los trabajadores (no se podía distribuir más fusiles ya que en el cuartel de la Montaña estaban más de 50.000 cerrojos de fusil, necesarios para montar las armas) y se formó el primer batallón de milicias en el Círculo Socialista del Puente de Segovia.
Aunque este primer batallón de milicianos madrileños tenía un escaso poder táctico, el efecto desmoralizador que ejercieron sobre los rebeldes amotinados en el Cuartel de la Montaña fue notable, impidiendo que los fascistas saliesen para tomar los puntos vitales de Madrid, temiendo que toda la ciudadanía estuviese armada.
El Capitan Urbano Orad dirigió un obus Schneider de 105 mm contra el cuartel de la montaña,desplazando esta pieza de artillería , hizo creer a los amotinados que disponían de más cañones
Los grupos fascistas se amotinan en las iglesias y conventos de Madrid, con el apoyo de la Iglesia Católica, convirtiendolos en verdaderos fortines, por otro lado muchos "señoritos" armados actuan como francotiradores "pacos" apostados en pisos altos y terrazas distribuidos por toda la ciudad.
El día 20 al amanecer, con el cuartel bloqueado, se trajeron piezas artilleras y comenzó el cañoneo del mismo, con dos obuses del 75 y del 155, al mando del Capitán de Artillería Urbano Orad.
Los trabajadores avanzaron hacia el cuartel armados con los 5.000 fusiles, pero el fuego preciso desde el mismo, produjo numerosas bajas. "Cuando cae un trabajador o un guardia, salen cinco hombres dispuestos a empuñar su arma y a ocupar el sitio vacante".
Los amotinados al mando de Fanjul enarbolaron la bandera blanca, simulando la rendición, permitiendo que los Guardias de asalto y trabajadores se acercasen para después reanudar el fuego ametrallando a cientos de madrileños. Se decía que en el cuartel de la Montaña la sangre corría como el agua.
Un grupo de Breguet XIX, al mando de Andrés García Lacalle bombardea el Cuartel de La Montaña, (Durante el 18 y 19 estos aparatos provenientes de Getafe se emplearon para reducir al amotinado cuartel de artillería, actual Universidad Carlos III) cubriendo el avance de los trabajadores y guardias. Hacia mediodía, la multitud, enloquecida por los incidentes de la bandera blanca, irrumpió en avalancha a través de la puerta principal pisando a los caídos en los primeros asaltos. En el interior, algunos oficiales rebeldes se suicidaron antes de enfrentarse a la ciudadanía. Muchos trabajadores, han perdido a familiares y compañeros, algunos se toman la justicia con sus manos contra los falangistas que insultantemente les cantan el cara al sol con el brazo extendido.
El teniente Moreno, de la guardia de asalto, que precedía a la enfurecida muchedumbre, logró llevarse al general Fanjul a la prisión. Docenas de oficiales traidores fueron muertos en el acto.
Una vez recuperado el cuartel , los trabajadores se llevaron las armas capturadas durante el asalto, y los soldados leales trasladaron al Ministerio de la Guerra los 50.000 cerrojos de fusil y grandes cantidades de municiones que habían sido almacenadas en el cuartel de la Montaña.
No terminó, con este hecho, la lucha en Madrid, Algunos focos rebeldes, continuaron resistiendo. Pero, armado ya el pueblo con las armas existentes en el cuartel de la Montaña, no tardó mucho en dominar la situación y conseguir que en Madrid, no triunfaran los que, olvidando su honor y la palabra dada, se levantaron en armas contra la República Española.
Tras el fracaso del golpe militar, los fascistas no cesaron en su empeño de tomar la ciudad a toda costa, intentandolo por distintas vías (Guadarrama, Guadalajara y posteriormente Toledo), cometiendo verdaderas masacres en todas las ciudades y pueblos que ocuparon, lo que provocó una sangrienta y larga guerra civil.

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